Nuestra presencia en el Salone del Mobile no ha sido solo una exposición de producto; ha sido una invitación a tocar, sentir y proyectar. El corazón de nuestro stand este año ha sido la mesa de acabados, un espacio diseñado para el descubrimiento, donde presentamos tonos y texturas inéditos que desafían los límites de la customización actual.

Este año, la zona Hospitality ha sido el escenario donde nuestra visión de proyecto integral ha cobrado vida. En colaboración exclusiva con un referente del diseño de grifería italiano, hemos presentado una propuesta estética sin fisuras: una combinación perfecta entre el grifo y nuestra colección a conjunto de tirador, portarrollos y toalleros.
Todas estas piezas comparten un mismo ADN y han sido presentadas en nuestro acabado Old Brass. Este acabado, único de Groël, es un material vivo que evoluciona con el tiempo, adquiriendo una pátina noble que dota de alma a cada espacio. Junto a ellos, nuestra nueva colección de señalética en latón completa una oferta donde diseño y funcionalidad hablan el mismo idioma.
Para inspirar a los visitantes, los moodboards creados junto a dos grandes referentes del sector Naturtex y Cosentino han mostrado cómo el latón dialoga con textiles y superficies de vanguardia. Esta sinergia permite visualizar ambientes únicos donde la capacidad de customización de Groël no tiene límites
Nos vamos de Milán con la satisfacción de haber demostrado que en Groël cada proyecto es único. Hemos unido diseño, fabricación y personalización en un mismo lenguaje para elevar el "hecho a medida" a su máxima expresión.
Gracias a todos los que nos habéis acompañado en este viaje táctil por el diseño. Cerramos el stand en el Salone, pero abrimos una nueva etapa de creación junto a vosotros.
Milán ha sido solo el principio.