Monet
Paris
Este proyecto nace como una verdadera declaración de intenciones, donde el interiorismo trasciende lo decorativo para elevarse a la categoría de arte. Al cruzar el umbral de este refugio parisino, la sensación de orden y armonía es inmediata; un diseño que no solo resuelve la funcionalidad, sino que construye una narrativa visual coherente, profunda y sofisticada. La vivienda redefine con audacia los códigos del clasicismo francés, transformándolos en una experiencia que habita el equilibrio entre lo estético y lo poético. Cada elemento ha sido seleccionado para aportar una capa de significado al conjunto: desde la inspiración impresionista del color verde hasta el diálogo con el hierro forjado del siglo XIX. Como pieza definitiva de esta composición, la manilla Palline se integra con su carácter pronunciado y rotundo. Su diseño no es solo un detalle funcional, sino el elemento que termina de definir un estilo que se siente clásico y, al mismo tiempo, vibrante, renovado y eterno.




